martes, 20 de mayo de 2014

Museo del Sifón en Pola de Siero (Asturias)

Aurelio Antidio Cuesta, alias Lelo para sus familiares y amigos, para servirles: a sus 80 años recién cumplidos («El día de la República»), sigue al frente de su sifonería, rodeado de miles de botellas de cristal y de plástico. Dicha sifonería hecha museo se encuentra en un garaje de la calle de la Soledad,42 apenas distinguible, pero que por ella, entre recortes de prensa, recuerdos de otro tiempo, y máquinas para rellenar sifones han pasado no solo miles de clientes, sino más de un siglo de historia de Asturias que está más que dispuesto a relatar al visitante. Algo como botellas de sifón puede albergar la crónica de toda una vida, como es el caso de muchos de los ejemplares que, con los sucesivos cierres de fábricas, fueron llegando hasta su poder y que va guardando en su tienda, en su trastienda y en un almacén en el que, asegura, tiene más de 32.000 piezas, de las cuales muestra 6.000. «El día en que falte yo, se acabaron los sifones», dice. En sus baldas, ejemplares desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, pasando por un sinfín de países grabados sobre el vidrio: Checoslovaquia, Argentina, Polonia, México, Rusia... «Y esti, que ye de Oviedo». Desde la Revoltosa hasta un sifón del Café Español de la capital, incluyendo ejemplares de la fábrica Tropical de Pola de Siero, o rarezas como un belén dentro de un sifón. La verdad que os recomiendo el pasar un rato con Lelo y poder adentraros en el mundo del sifón, por cierto puesto de moda ahora, a través de tantas y tantas historias que tiene guardadas para contarnos.

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